Barbacoa, el "arte milenario" de cocinar... - Discarlux Online

¿Alguna vez te has parado a pensar, al echar un trozo de carne a la barbacoa, cual sería el origen de este sencilla manera de cocinar? Seguramente nos tendríamos que remontar a la prehistoria, porque desde que el hombre comprendió que el fuego transformaba los alimentos y convertía un bocado duro e incomestible en un suculento manjar, blando y sabroso, no ha parado de utilizar el fuego como elemento imprescindible para transformar los alimentos. Eso sí, nada tiene que ver aquella artesana manera de calentar la carne (seguramente enganchada en un palo y sobre el fuego), al nuevo «arte» que nos ha ido conquistando. Ya nada queda al «azar» y la técnica de la Barbacoa se ha ido profesionalizando (desde los instrumentos de cocina, hasta las barbacoas en sí, pasando por la materia prima o las salsas) ahora la carne a la barbacoa es un auténtico placer para los más «sibaritas»…

La razón de esta popularidad es que las barbacoas no son solo una forma de cocinar… ¡Son mucho más! Son una manera de socializar, de acercar la gastronomía a todo el mundo.

En torno a la barbacoa surgen muchos otros sentimientos al margen de la degustación. Generalmente se preparan con amigos, familiares y gente cercana, con los que se comparte un día agradable, con los que se charla y se unen lazos. Hacer una buena barbacoa es todo un arte como mencionaba al principio del artículo, y no todo el mundo tiene los conocimientos precisos. Aunque en honor a la verdad, es una manera tan simple, y a la vez complicada de cocinar, que se puede salvar una barbacoa con conocimientos mínimos debido a su gran flexibilidad a la hora de su elaboración.

Como base fundamental habrá que preparar un buen lecho de brasas. Debe de ser uniforme, y dejar que la brasa se lleve su tiempo en estar al punto, que alcance la temperatura adecuada. Alejar el enclave de lugares con corrientes de aire que nos impidan controlar el manto, y situarse en el lugar adecuado cuando realizamos la barbacoa al aire libre. Existen barbacoas de obra, construidas con ladrillos refractarios en muchas viviendas tipo chalet que facilitan mucho la labor. Un buen carbón es esencial, ya sea vegetal, de madera de encina, u otros tipos de madera como el roble son idóneos para preparar el manto. Y como no, el encendido, también uniforme y controlado, que posibilita una combustión adecuada y precisa. El fuego por tanto es el elemento protagonista y la temperatura debe ser siempre constante para poder realizar el cocinado con éxito. En torno al fuego se puede vivir una experiencia gratificante en compañía de las personas que nos hacen la vida más llevadera.

La barbacoa admite cualquier alimento, y por ello, las posibilidades son infinitas. Podemos asar carnes, embutidos, vegetales, pescados… hasta lo que nuestra creatividad alcance. Así mismo, se puede cocinar alimentos crudos o marinados. Asar grandes piezas de carne, o porciones más pequeñas que podemos insertar y preparar como brochetas. Dependerá del tipo de barbacoa que queramos hacer.

En Estados Unidos hay una gran competencia «familiar» para conseguir la mejor salsa barbacoa posible, y la receta de la salsa se suele guardar como si fuera un tesoro. A los americanos les gusta sorprender a sus invitados con la salsa perfecta con la que acompañar sus chuletones o sus trozos de pollo, si te quieres complicar un poco la vida no deberán de faltarte todos estos ingredientes en tu salsa: Cebolleta, 1 cucharada de mostaza, 2 cucharadas de salsa Perrins o salsa worcestershire, una clásica salsa inglesa, 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1 cucharada de aceite de oliva virgen, 4 cucharadas de vinagre, 3 cucharadas de ketchup, 2 cucharadas de miel, 200 gramos de salsa de tomate casera o tomate frito de bote, 1 cucharada de salsa de soja y media cucharadita de pimienta negra molida…

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Los alimentos cocinados al calor del carbón adquieren un sabor muy especial y un aroma muy característico que los hace a veces adquirir el apelativo de exquisito. Solo la experiencia y la voluntad nos harán buenos parrilleros. Principalmente en verano y en muchos lugares de nuestro país muchas familias y reuniones de amigos disfrutan de veladas gastronómicas a base de los suculentos productos asados en una parrilla, son la comida o cena ideal, porque no hay nada mejor que una buena carne preparada sobre las brasas…

Y recuerda que para sorprender a los tuyos con una buena barbacoa necesitarás la mejor materia prima. Si necesitas los mejores chuletones del mercado entra en la página de Discarlux On line y elige los mejores, los tendrás en tu domicilio en 24/48 horas…

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